Sobre Nosotros

¿Quieres saber más sobre la historia y en lo que se sustenta el Mesón Lar Galego?

Nuestra historia: Un amor en París, muy buena mano para la cocina y un pueblo llamado Anna.

Todo empezó lejos de aquí. Ángela, valenciana de Ayora, y Antonio, gallego de Cervaña (Pontevedra), se conocieron en París, donde los dos trabajaban. Se enamoraron, se casaron, y en 1986 decidieron dejar la ciudad de las luces atrás y poner rumbo a España, a un pueblo tranquilo del interior de Valencia llamado Anna.

Cinco años después, en 1991, con mucho esfuerzo, mucha ilusión y las manos de Ángela marcando el ritmo en la cocina, abrieron el Mesón Lar Galego. Un nombre que lo dice todo: el «lar» —que en gallego significa el hogar, el lugar donde se reúne la familia— y el guiño a las raíces de Antonio, que nunca dejó de traer lo mejor de Galicia a la mesa.

Poco a poco, sin hacer ruido, el mesón fue haciéndose un hueco en la comarca. La gente venía por la comida y volvía por el trato. Y así, año tras año, el Lar Galego se convirtió en algo más que un restaurante: en una casa.

Hoy, Ramón y Salvador —los hijos de Ángela y Antonio— llevan el testigo con el mismo cariño de siempre y ese punto de modernidad que los tiempos piden. Han renovado la carta, la bodega y el espacio, pero han conservado lo que nadie les pidió que cambiaran: el trato, la cocina de verdad y la sensación de que aquí, quien entra, es bienvenido.

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